Cabo de GataPor la luz opulenta del oleaje
va emergiendo a la luz de su hermosura.
Prende su cabellera entre las manos
y la curva del aire le arrebuja
el eclipse lunar de sus axilas.
Doble celebración de la resaca
los pies que entre la arena se abandonan
a un destello de sombra ensortijada
con olores de sándalo. Ella tiene
señales del amor en las pupilas,
el tedio a buen recaudo tras las gafas
oscuras, la indolencia en que bosteza
el sol. Cierra sus párpados. El sueño
se desnuda en la toalla sobre un libro
de historia elemental, igual que todas
las que pueblan los mares de adversarios
emblemas de combate. La mañana
recoge su contorno y el verano
se adentra por la piel de su sonrisa.
Jorge Valdés Díaz-Vélez

Roy Stuart