2013-03-31

MARZO 2013


Imágenes de Lucian Schmit



Netzahualcóyotl
Tomas Tranströmer
Alda Merini
Elva Macías
Ángel González
Margarito Cuéllar
Adrienne Rich
Adam Zagajewski
Akiko Yosano
Charles Baudelaire
Charles Bukowsky



Netzahualcóyotl

Canto de Primavera

En la casa de las pinturas
comienza a cantar,
ensaya el canto,
derrama flores,
alegra el canto.

Resuena el canto,
los cascabeles se hacen oír,
a ellos responden
nuestras sonajas floridas.
Derrama flores,
alegra el canto.

Sobre las flores canta
el hermoso faisán,
su canto despliega
en el interior de las aguas.
A él responden
variados pájaros rojos.
El hermoso pájaro rojo
bellamente canta.

Libro de pinturas es tu corazón
has venido a cantar,
haces resonar tus tambores,
tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera
alegras a las gentes.

Tú sólo repartes
flores que embriagan
flores preciosas.

Tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.

Netzahualcóyotl

Tomas Tranströmer

Cara a cara

En febrero lo vivo estaba inmóvil.
Los pájaros preferían no volar y el alma
roía en el paisaje como un barco
roza en el muelle al cual está amarrado.

Los árboles nos daban la espalda.
La altura de la nieve se medía con juncos.
Envejecían las huellas de pasos sobre el hielo.
Se derretía el lenguaje bajo un toldo.

Algo llegó hasta la ventana un día.
Se detuvo el trabajo, yo levanté la vista.
Los colores ardían. Todo se dio la vuelta.
El mundo y yo dimos un salto el uno hacia el otro.

Tomas Tranströmer

Versión de Roberto Mascaró

Alda Merini

Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios

Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios
como el carmen de la lujuria
que dora a los viejos como a panes ardientes
que los hace exultar y los hace creer en Dios.
Y dentro de sus ojos que han visto
el placer
y el absurdo riesgo de la muerte
saben que el Paraíso está hecho
de solitarias fronteras
y temen el infierno de la vida.

Alda Merini

Lucian Schmit

Elva Macías

Ciudad contra el cielo

Ven,
teje a mi lado.
Del dolor a la impaciencia
al oscuro lugar en que me encuentro.

Ayúdame a desenhebrar el sobresalto.

Elva Macías

Ángel González

La vida en juego

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.

Ángel González

Margarito Cuéllar

Vocación

                  A Eduardo Lizalde

Lo que me mueve en realidad, hermanos
es el amor.
Si la carnívora no lo mereciera
no le daría granola y miel por las mañanas
no le rasuraría el césped por las noches
—que aquí entre nos, abunda y no es tan crespo como dicen—
No enjuagaría su pelo con shampoo de linaza
ni la vestiría como a una reina desnuda.
Lo confieso, apátridas,
no existe el odio; mas el perdón tampoco.
De los arrepentidos no se vale nadie.
El rencor es música de adioses.
No existe el odio, digo.
La muerte más fina pare amor.
Los perros no se aman, se mastican.
A veces el aliento de las bestias huele a sándalo.
El que te injuria en realidad te aclama
y declara su amor con su torpeza.

Margarito Cuéllar

Lucian Schmit

Adrienne Rich

En un concierto de Bach

Atravesando la ciudad en una noche de invierno
Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos.
Aquí nos acercamos a un amor que no conoce la lástima.
Esta anciana disciplina, severamente tierna,
Renueva la creencia en el amor y sin embargo controla el sentimiento,
Convirtiendo lo que soportamos en una bendición.
La forma es la ofrenda más grande que el amor puede ofrecer,
La unión vital de la necesidad
Con todo lo que deseamos, todo lo que sufrimos.
Un arte demasiado compasivo es apenas un arte a medias.
Sólo tan altiva y comedida pureza
Restaura el demasiado traicionado corazón humano

Adrienne Rich

Adam Zagajewski


No pensaba en la estética

Cuando en los años ochenta mi padre copiaba
para sus amigos mi poema "Ir a Lvov"
(me lo explicó pasado mucho, mucho tiempo,
un poco cohibido), no pensaba quizá en la estética,
en las metáforas, sílabas, en un sentido más profundo,
sólo en la ciudad que amó y perdió, en la ciudad
donde quedaron detenidas, como un rehén,
su juventud, su revelación, el encuentro con el mundo,
y seguramente golpeaba las teclas de su antigua y fiel
máquina de escribir con tanta fuerza que, si hubiéramos
conocido mejor las leyes de la conservación de la energía,
sobre esta base podríamos
reconstruir al menos una calle
de su primer entusiasmo.

Adam Zagajewski

Akiko Yosano

Tankas

Sin conocer
la sangre ardiente
de un cuerpo tierno,
¿no te sentirás solo,
tú que predicas el camino?

         *

La primavera es fugaz.
¿Qué me importa una vida inmortal?
Toqué
con las manos
mis senos abundantes.

         *

La joven veinteañera.
Fluye entre los dientes del peine
su cabellera negra.
La ostentosa juventud,
¡oh, maravilla!

Akiko Yosano


Lucian Schmit

Charles Baudelaire

El Leteo

Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,
Tigre adorado, monstruo de aire indolente;
Quiero enterrar mis temblorosos dedos
En la espesura de tu abundosa crin;

Sepultar mi cabeza dolorida
En tu falda colmada de perfume
Y respirar, como una ajada flor,
El relente de mi amor extinguido.

¡Quiero dormir! ¡Dormir más que vivir!
En un sueño, como la muerte, dulce,
Estamparé mis besos sin descanso
Por tu cuerpo pulido como el cobre.

Para ahogar mis sollozos apagados,
Sólo preciso tu profundo lecho;
El poderoso olvido habita entre tus labios
Y fluye de tus besos el Leteo.

Mi destino, desde ahora mi delicia,
Como un predestinado seguiré;
Condenado inocente, mártir dócil
Cuyo fervor se acrece en el suplicio.

Para ahogar mi rencor, apuraré
el nepentes y la cicuta amada,
del pezón delicioso que corona este seno
el cual nunca contuvo un corazón.

Charles Baudelaire


Lucian Schmit

Charles Bukowsky


Cisne de primavera

También en primavera mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.

Charles Bukowsky

2013-02-09

FEBRERO 2013


Inez Van Lamsweerde

Rubén Bonifaz Nuño

Wislawa Szymborska

Alí Chumacero

Marguerite Yourcenar

Ana Rossetti

Antonio Cisneros

Manuel Arteche

Elías Nandino

Álvaro Mutis

Vinicius de Moraes

Eugenio Montale